jueves, 24 de junio de 2010

¿Por que es mejor son dos que uno?


Comencemos con 3 peguntas:

1.- ¿Qué significado encontramos en esta imagen? (En una sola palabra)

2.- ¿Cuál piensa que es la causa?

3.- ¿Odias a tus hijos, como para no evitar esto?

Cuando la mayoría de las mujeres llegamos al matrimonio, o tomamos la decisión de unirnos a un hombre, lo hacemos enamoradas (repito: la mayoría). Llegamos llenas de ilusiones, de sueños, de expectativas… y llenas de proyectos. Pero… ¿cuanto nos dura esto? A algunas, solo un día. Nos vamos de luna de miel con el “amor de nuestras vidas” y en la primera noche, dormimos con el “enemigo” (un perfecto desconocido). Otras, conforme van pasando los meses, y, las más dichosas, con el correr de los años, pero en la mayoría de los casos, y tarde o temprano, TODAS vivimos tiempos de crisis matrimoniales; QUE, si no se atienden a tiempo, pueden tener desenlaces muy tristes sobretodo para los hijos.


Con el correr del tiempo a través de las constantes crisis matrimoniales, los sueños se desvanecen, las ilusiones, como pompas de jabón se desintegran, y creemos que el amor se extingue……

No nos queda otra opción que resistir en cada contienda, peleando por “nuestros derechos” con uñas y dientes. Sin embargo, nos resignamos a vivir de esta manera, por que tenemos períodos cortos donde nos permitimos respirar para recobrar las fuerzas y continuar en la batalla.

¿HASTA CUANDO SEGUIREMOS ASÍ?, SINTIÉNDONOS ENCARCELADAS ENTRE TANTOS PROBLEMAS?.....EXPERIMENTANDO (MUCHAS VECES) LA MÁS TRISTE DE LAS SOLEDADES........CREYENDO QUE NO HAY “ALGUIEN” QUE PUEDA AYUDARNOS....

PERO……¿Habrá alguien que en realidad pueda RESCATARNOS, antes que nuestro matrimonio se destruya y nuestros hijos resulten afectados?

Si, ¡si lo hay!, se llama CRISTO JESÚS. El quiere, puede y es Su deseo ayudarnos. Él, no se agrada de vernos sufrir, y quiere enseñarnos a vivir y a solucionar nuestros problemas; pero solamente es posible a través de Su manual de instrucciones (El Consejo de Su Palabra). En Su Palabra (Las Sagradas Escrituras), encontramos enseñanzas de cómo ser buenas esposas (y buenos esposos).

En Su Manual, encontramos consejos de cómo como comunicarnos, como amarnos, como tolerarnos, como evitar la violencia, como criar a los hijos, etc. Etc. ETC.

Pero ALGUIEN tiene que empezar a buscar ayuda, y en este caso, se nos presenta a la mujer el gran privilegio de hacerlo.

La Biblia dice en el Libro de (Proverbios 14:1): LA mujer sabia edifica su casa: Mas la necia con sus manos la derriba”.

ES EL DESEO DE CRISTO JESUS: BENDECIRLAS, SALVAR SUS MATRIMONIOS Y EVITAR QUE SUS HIJOS SUFRAN LAS CONSECUENCIAS.

Solo que en Cristo no hay recetas Light ni Express TODO lleva su tiempo, pero es eficaz. Una ciudad no se construye en un día.

¿Están dispuestas a darle a Jesucristo la oportunidad de ayudarlas

en sus vidas, en sus matrimonios

y con sus hijos?


Jesucristo te dice:

El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida,

Y para que la tengan en ABUNDANCIA.

Yo soy el buen pastor, el buen pastor su vida da por sus ovejas.

(Evangelio según San Juan 10:10.11)